Según el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), alrededor de 4 mil empresas han cesado operaciones.
La situación de Toyota en Baja California ha puesto nuevamente sobre la mesa los retos que enfrenta el sector industrial. De acuerdo con Roberto Lyle, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), alrededor de 4 mil empresas han cesado operaciones, reducido actividades o cerrado de manera definitiva en el estado en los últimos años.
Aunque la automotriz japonesa ha sostenido que mantiene operaciones en México, empresarios señalaron que los cambios en su esquema productivo estarían relacionados con aranceles, ajustes comerciales y decisiones estratégicas dentro de la región de Norteamérica. Sin embargo, advirtieron que el problema va más allá de un caso particular.

Entre los factores que preocupan al sector empresarial destacan el incremento en los costos laborales, la reducción de márgenes de utilidad y la competencia con otras entidades que ofrecen mayores incentivos para atraer inversiones. Según Fernando Becerra, presidente de Arhitac, la planta de Toyota en Tijuana genera entre 2 mil y 3 mil empleos directos, por lo que cualquier reestructura puede tener repercusiones en la economía local.
Ante este panorama, Lyle Fritch llamó a las autoridades a revisar las condiciones que enfrentan las empresas y diseñar estrategias para evitar más cierres, reducciones de producción o salidas de inversión. El líder empresarial señaló que la problemática afecta tanto a micro y pequeños negocios como a grandes industrias, lo que podría impactar la generación de empleos.









