El conflicto tuvo su origen con recientes deslizamientos de tierra.
Alrededor de 150 calafias rojas y crema suspendieron el servicio de transporte público este martes 20 de octubre en la delegación Sánchez Taboada, en Tijuana. Los choferes decidieron realizar un paro para exigir soluciones al deterioro de las vialidades y las dificultades que enfrentan para ingresar y salir de esta zona de la ciudad.
El conflicto tuvo su origen con los deslizamientos de tierra, los cuales obligaron a cerrar parte de la calle Erídano y desviar las unidades hacia vialidades secundarias. Sin embargo, vecinos bloquearon algunos accesos durante el lunes inconformes por el tránsito constante de vehículos pesados y los daños que denuncian en pavimento, banquetas y tuberías.

El regidor Arturo «Napo» Aguirre explicó que las 150 unidades transportan aproximadamente a 50 mil pasajeros diariamente. Aclaró que la suspensión fue una decisión de los propios choferes y que aunque intentaron mediar, no fue posible convencerlos para reactivar el servicio.
Ante esta situación, el Ayuntamiento inició trabajos de bacheo y analiza nuevas alternativas de circulación. Según el regidor, Protección Civil considera transitables las rutas alternas autorizadas. Aunque se esperaba que el paro durara únicamente este martes, no se descarta que pudiera extenderse más días.








