Los menores no deben normalizar la violencia como algo aceptable.
La psiquiatra Graciela Jiménez Trejo, del Hospital de Salud Mental de Tijuana, hizo un llamado a madres y padres de familia para que redoblen la vigilancia sobre el comportamiento de sus hijos, en especial ante el consumo constante de contenidos violentos o señales de conductas disruptivas que suelen pasar desapercibidas en casa y en la escuela.
Tras el caso del menor en San Quintín involucrado en el asesinato de una niña, la especialista insistió en que más allá de lo mediático, el enfoque debe estar en prevenir y detectar comportamientos agresivos desde temprana edad; esto incluye autolesiones, daño a propiedad ajena, maltrato animal y falta de empatía, los cuales pueden surgir en un entorno sin supervisión.

La doctora advirtió que el abuso en el consumo de videojuegos, música violenta y series con apología del delito puede reducir la sensibilidad emocional de los niños y adolescentes, normalizando la violencia como algo aceptable. Aclaró que estos contenidos no generan un trastorno, pero si van acompañados de un entorno descuidado, los riesgos se multiplican.
La experta recomendó revisar qué ven, escuchan y juegan los menores; notar si no reaccionan ante contenidos fuertes o muestran actitudes de crueldad. Enfatizó en que “No basta con cuidar su salud física; la salud mental también exige atención diaria”. Si los padres detectan cambios bruscos, robos o crueldad, deben acudir de inmediato a un profesional.









