Estados Unidos refuerza política de deportaciones masivas.
Un operativo de gran escala realizado por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en el norte de Texas resultó en la detención de 84 personas. Las acciones se llevaron a cabo en ciudades como Dallas, Fort Worth, Irving y áreas del condado de Collin.
El operativo contó con el apoyo de la Administración de Control de Drogas de Houston y del Departamento de Seguridad Pública de Texas, según confirmó el gobernador Greg Abbott. Esta colaboración refuerza la coordinación entre agencias estatales y federales para abordar la inmigración irregular.

El contexto de estas acciones refleja un cambio en las políticas migratorias implementadas tras la llegada de la administración de Donald Trump. Se reactivaron operativos de gran escala, incluyendo arrestos en lugares de trabajo, prácticas suspendidas durante la administración anterior. Además, la política que restringía los arrestos en “ubicaciones sensibles” fue revocada.
Tom Homan, conocido como el “zar de la frontera”, explicó que los esfuerzos se centran en personas indocumentadas con antecedentes penales. Sin embargo, los llamados “arrestos colaterales”, en los que otras personas sin documentos legales son detenidas, también forman parte de la estrategia.
Este operativo en Texas se suma a otras medidas de refuerzo en la frontera sur, como el despliegue de mil 500 tropas militares en El Paso y San Diego.









