Agentes federales irrumpieron en establecimiento italiano como parte de operativo de deportaciones.
Una redada migratoria en el restaurante italiano Buona Forchetta en San Diego generó escenas de caos el viernes por la tarde, cuando agentes federales de Estados Unidos, fuertemente armados y con equipo táctico, irrumpieron en el lugar.
Testigos grabaron cómo los agentes, algunos con pasamontañas, esposaban a empleados mientras verificaban identificaciones, lo que provocó protestas inmediatas de transeúntes.
Los agentes inicialmente esposaron a todo el personal del restaurante momentos antes de la hora de apertura.
Un dispositivo que parecía una granada aturdidora fue activado para dispersar a la creciente multitud que bloqueaba vehículos federales y gritaba consignas contra los agentes, a quienes llamaban «fascistas».

Un agente especial del Departamento de Seguridad Nacional confirmó que ejecutaban una orden de registro, aunque ICE no proporcionó detalles sobre cuántas personas fueron detenidas.
Estos eventos se suman a los operativos en el centro de San Diego que resultaron en la detención de múltiples vendedores ambulantes la semana pasada.
El incidente refleja la creciente tensión alrededor de las políticas migratorias de la administración Donald Trump, quien prometió deportaciones masivas.
Mientras activistas denuncian tácticas intimidatorias, las autoridades insisten en que cumplen con procedimientos legales en lugares donde sospechan hay inmigrantes indocumentados.









