Algunos perros siguen muriendo por enfermedades
El hallazgo de 300 perros hacinados en un albergue de Ensenada encendió la alerta en Baja California. El caso, que llamó la atención a nivel nacional, mostró no solo las condiciones extremas del lugar, sino también la situación que enfrentan otros espacios ciudadanos que intentan ayudar a mascotas callejeras sin recursos suficientes.
Mónica Vega, secretaria estatal de Medio Ambiente, lamentó lo ocurrido y reconoció que casos como el de Ensenada no son aislados. Aseguró que muchas veces los rescatistas comienzan con buenas intenciones, pero la situación se les sale de control; por eso buscarán trabajar en coordinación con las fiscalías y ayuntamientos para revisar otros albergues en la entidad.

Días después del operativo, algunos de los animales continúan muriendo por enfermedades graves. Incluso, la persona que estaba a cargo del albergue fue hospitalizada tras contraer rickettsia, una bacteria transmitida por pulgas y garrapatas. El hecho evidenció las consecuencias de un sistema de rescate animal que opera sin apoyos suficientes.
Actualmente, el «Santuario Mily» y el «Centro de Control Animal» también se encuentran llenos, pero no saturados y la diferencia es que con el número actual de perros y gatos se les puede dar una buena atención. Ante esto, las autoridades reiteraron el llamado a la tenencia responsable de mascotas, ya que los albergues están rebasados por el abandono masivo de animalitos.









