La defensa liderada por Devon Witherspoon y el corredor Kenneth Walker III, MVP, guiaron al equipo al título con una victoria 29-13 en el Super Bowl LX.
Los Seattle Seahawks obtuvieron el segundo trofeo Lombardi en la historia de la franquicia este domingo al vencer 29-13 a los New England Patriots en el Super Bowl LX, celebrado en el Levi’s Stadium. La victoria, construida sobre una defensa dominante que mantuvo a los Patriots en cero durante tres cuartos, coronó la rápida reconstrucción del equipo bajo el entrenador en su segundo año, Mike Macdonald.
El corredor Kenneth Walker III fue nombrado Jugador Más Valioso del partido tras correr para 135 yardas, mientras la defensa, apodada «the Dark Side», forzó tres turnovers y registró seis capturas al mariscal de campo rival, Drake Maye. Devon Witherspoon lideró el esfuerzo defensivo, incluyendo una presión clave que derivó en un touchdown de intercepción de 45 yardas de Uchenna Nwosu en el cuarto período, jugada que selló el encuentro.

El entrenador Macdonald, de 38 años, se convirtió en el tercer entrenador más joven en ganar un Super Bowl. Su esquema defensivo, que incluyó paquetes de blitz inesperados, confundió a la ofensiva de New England durante la mayor parte del juego. «Tenía un 100% de confianza en que terminaríamos aquí sosteniendo este trofeo», declaró Macdonald tras el partido.
Para el mariscal de campo Sam Darnold, el triunfo representa un capítulo de redención personal. Aunque reconoció que la ofensiva pudo ser más efectiva, destacó el trabajo del equipo completo: «Hacerlo con este equipo, no lo querría de otra manera». El gerente general John Schneider hizo historia al convertirse en el único GM de la NFL en ganar dos Super Bowls con plantillas completamente diferentes.









