La presidenta señaló que la empresa Ingemar, vinculada al exgobernador, violó disposiciones legales al importar combustible de manera irregular.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la Fiscalía General de la República cuenta con «muchas pruebas» que demuestran cómo la empresa Ingemar, en la que el exgobernador de Baja California Ernesto Ruffo Appel es socio, importaba combustible de contrabando desde Estados Unidos. La mandataria detalló que la compañía violó disposiciones legales al no reportar la totalidad de los cargamentos o al declarar un tipo de producto cuando en realidad era otro.
Sheinbaum recordó que durante la administración de Andrés Manuel López Obrador se canceló el permiso a Ingemar, pero el Poder Judicial lo restituyó. Explicó que tras la reforma energética de Enrique Peña Nieto se otorgaron múltiples permisos privados, los cuales se redujeron sensiblemente bajo el gobierno anterior, y que la FGR ha investigado el caso durante un año.

La presidenta señaló que, al detectarse la importación ilegal, los responsables abandonaron ferro-tanques al conocer que habría un operativo. Sheinbaum subrayó que estas conductas constituyen un esquema de contrabando de hidrocarburos que afecta la economía nacional y alimenta a organizaciones criminales.
La investigación contra Ruffo Appel y otras siete personas derivó en prisión preventiva para el exgobernador, quien permanece en el penal del Altiplano, mientras la FGR continúa reuniendo elementos para fortalecer el caso.








