La medida carece de fundamento y podría responder a intereses políticos.
La presidenta Claudia Sheinbaum manifestó su desacuerdo con la decisión del Departamento de Transporte de Estados Unidos que revoca la autorización de 13 rutas aéreas mexicanas hacia territorio estadounidense.
La mandataria anunció que ha solicitado una reunión con el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Transporte Sean Duffy para revisar lo que calificó como una medida «sin fundamento».
«Podría ser que haya un interés político», expresó Sheinbaum durante su conferencia matutina, defendiendo el funcionamiento del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La presidenta aseguró que el aeropuerto «está funcionando correctamente y no hay razón para limitar los vuelos a Estados Unidos», enfatizando que su gobierno buscará investigar si el decreto responde únicamente a intereses políticos o empresariales.

La medida estadounidense cancela todos los vuelos desde el AIFA hacia Estados Unidos, afectando operaciones de Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobús. Entre las rutas suspendidas se encuentran conexiones a Houston, Nueva York, Chicago, Miami y otras ciudades, además de bloquear cualquier expansión futura de aerolíneas estadounidenses hacia el Aeropuerto de la Ciudad de México.
El conflicto surge tras el decreto de 2023 que trasladó operaciones de carga del Benito Juárez al AIFA, lo que según Estados Unidos viola acuerdos bilaterales. Sheinbaum busca ahora una solución diplomática mientras las aerolíneas mexicanas enfrentan significativas restricciones en su conectividad con el vecino del norte.








