Se habilitó un esquema de contraflujo que permitirá conservar dos carriles por sentido.
El Gobierno Municipal de Tijuana inició trabajos de estabilización de talud y rehabilitación en la carretera libre Tijuana-Rosarito, a la altura de la Cuesta Blanca, después de detectar un socavón que, de acuerdo con la autoridad, fue provocado por el desgaste del terreno. La zona ya cuenta con señalamientos preventivos y barreras para reducir riesgos entre los automovilistas.
También se implementó un operativo vial en un tramo aproximado de cien metros. Para mantener la circulación, se habilitó un esquema de contraflujo que permitirá conservar dos carriles en dirección de Tijuana hacia Playas de Rosarito y otros dos para quienes viajan de Rosarito hacia Tijuana.

El director de Obras e Infraestructura Urbana Municipal, Carlos Gastélum Félix, informó que las cuadrillas trabajan en tres puntos críticos. Las labores incluyen el reforzamiento de la ladera y la reposición de la carpeta de rodamiento. La intervención contempla una inversión cercana a 43 millones de pesos mediante recursos del Ramo 33.
La Dirección de Obras estima concluir los trabajos hacia finales de diciembre y recuperar la circulación habitual antes de terminar el año. La Secretaría de Movilidad Urbana Sustentable participa en el señalamiento y apoyo vial, mientras las autoridades pidieron a los conductores reducir la velocidad y considerar tiempo adicional en sus traslados.








