El actual cierre afecta servicios no esenciales tras no alcanzarse un acuerdo presupuestario en el Congreso.
Estados Unidos inició un cierre parcial de su gobierno tras vencer el plazo para aprobar el presupuesto federal. Esta es la cuarta vez que el presidente Donald Trump enfrenta esta situación, que afecta principalmente a servicios considerados no esenciales por la administración estadounidense.
El cierre más prolongado durante su primer mandato duró 35 días y dejó sin paga a 800 mil funcionarios. Aquella paralización terminó con un acuerdo temporal que no incluía fondos para el muro fronterizo, lo que posteriormente llevó a Trump a declarar una emergencia nacional.

El Consulado General en Tijuana informó que, debido a la falta de asignaciones presupuestarias, sus servicios se mantendrán de forma limitada. Aclaró que los trámites de pasaportes y visas continuarán según lo permita la situación operativa.
Las consecuencias concretas de este nuevo cierre se evalúan mientras continúan las negociaciones legislativas. Anteriormente, el presidente Joe Biden logró evitar dos amenazas de cierre durante su administración mediante acuerdos de último momento.








