Había más de mil menores cuando irrumpieron las autoridades.
Autoridades de la Ciudad de México intervinieron en un inmueble de la colonia Guerrero donde se realizaba una fiesta clandestina con más de 800 menores de edad.
Durante el operativo, descubrieron graves irregularidades que ponían en riesgo la vida de los asistentes, incluyendo el uso de ataúdes como hieleras y extintores caducados desde hace 26 años.

La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, detalló que el lugar carecía de rutas de evacuación y presentaba múltiples violaciones a las normas de seguridad. La Fiscalía capitalina aseguró el inmueble y detuvo a un hombre de 51 años que se identificó como propietario del lugar.
El personal de Protección Civil atendió a cuatro menores intoxicados por alcohol, tres mujeres y un hombre, de los cuales una adolescente de 16 años requirió hospitalización. Alrededor de mil jóvenes fueron desalojados del lugar con apoyo de policías auxiliares.








