Cada fin de semana los visitantes dejan colillas de cigarros y botellas de cerveza.
Al ya de por sí, mar contaminado en el área de Playas de Tijuana, y el paisaje de una obra inconclusa para remodelar el andador turístico, que sigue frenada tras el cambio de administración gubernamental, se suma el cochinero de quienes acuden a la que algunos consideran la “cantina al aire libre más grande de la ciudad”: el malecón.
Esto da una pésima imagen a quienes diariamente visitan el área de la playa, ya sea como turistas o locales que acuden a realizar ejercicio en lo que anhelan sea un espacio de contacto con la naturaleza y no con la contaminación.

Entre toda la basura que dejan los ciudadanos inconscientes, destacan las colillas de cigarros y los envases de cerveza, de diferentes tamaños y más peligroso aún, de vidrio, lo que genera un mayor riesgo para los visitantes y los trabajadores del departamento de limpia del municipio.
Tomar en la vía pública está prohibido en Tijuana, incluyendo el área de la playa; tirar o dejar la basura fuera de los espacios destinados para este propósito también; es responsabilidad de las autoridades hacer valer los reglamentos, pero, sobre todo, de los ciudadanos el cumplirlos.







