Durante la cumbre bilateral en Pekín, el líder chino señaló que el estatus de la isla es el asunto más crítico y peligroso en la agenda con Estados Unidos.
El líder de China, Xi Jinping, lanzó una seria advertencia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al señalar que la situación en torno a Taiwán podría arrastrar a ambas superpotencias a un conflicto armado si no se maneja de manera adecuada. Durante el encuentro bilateral celebrado en Pekín, el mandatario asiático subrayó que este diferendo representa el punto más sensible y determinante para la estabilidad de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
A través de la cadena estatal CCTV, se informó que Xi enfatizó el peligro de que las dos potencias choquen directamente, lo que pondría en riesgo la estructura de cooperación global. El reclamo de Pekín surge en un contexto de fricciones generadas por la política exterior de Washington, la cual incluyó recientemente la aprobación de una venta a gran escala de armamento a la isla autogobernada por un valor superior a los 10 mil millones de dólares.

A pesar de los mensajes de cordialidad intercambiados durante la recepción en el Gran Salón del Pueblo, donde Trump auguró un panorama positivo para la relación bilateral, la postura china fijó límites claros respecto a su soberanía territorial. Xi insistió ante la comitiva norteamericana, en la que participan los secretarios Marco Rubio y Pete Hegseth, que Washington debe asumir una posición de socios y evitar acciones que vulneren el principio de una sola China.
Por su parte, la delegación estadounidense arribó a esta cumbre de dos días con un enfoque comercial y de seguridad internacional, buscando negociar la compra de productos agrícolas y evaluar las exportaciones de petróleo de Irán hacia el mercado asiático. Sin embargo, la advertencia sobre Taiwán alteró las prioridades de la mesa de diálogo, obligando a los equipos diplomáticos a revisar los compromisos de estabilidad militar en el Pacífico.
Esta cumbre representa el primer esfuerzo directo entre Trump y Xi para contener el deterioro de los lazos transpacíficos desde 2017. Aunque la agenda del encuentro contempla recorridos culturales por el Templo del Cielo y un banquete oficial, las deliberaciones continúan ensombrecidas por la advertencia explícita del gobierno chino sobre las consecuencias de continuar el respaldo armamentístico a Taipéi.









