El presidente Ceuta calificó la situación como «insostenible» mientras España condena la violación fronteriza.
Cerca de 60 mil migrantes han ingresado a la ciudad española de Ceuta desde Marruecos en las últimas 24 horas, una cifra equivalente al 70% de su población habitual, según declaró el presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas. La crisis ha dejado al menos 41 fallecidos, algunos por ahogamiento y otros por una avalancha humana al intentar cruzar la valla fronteriza en la playa del Tarajal.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó Ceuta y calificó el suceso como una vulneración de la integridad territorial, atribuyendo la crisis a las redes de tráfico de personas. El Ministerio del Interior reportó que aproximadamente la mitad de los migrantes ya han regresado a Marruecos, aunque miles permanecen en la ciudad, incluyendo menores no acompañados, en lo que líderes locales describen como una crisis humanitaria.

Las fuerzas de seguridad marroquíes dispersaron con gases lacrimógenos a grupos congregados en la frontera, mientras otras personas continuaban nadando hacia territorio español. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó las imágenes como «inaceptables» y exigió devoluciones rápidas, al tiempo que insistió en desmantelar las redes de tráfico.
Migrantes como Ahmed Karim, un marroquí de 33 años, justificaron el cruce por la falta de empleo en su país, reflejando las condiciones que impulsan esta ola migratoria sin precedentes en la frontera norte de África.









