Detectan cruces hormiga desde Estados Unidos.
La Unión de Llanteros de Baja California lanzó una advertencia sobre el creciente contrabando de llantas usadas que ingresan a Tijuana de manera irregular desde Estados Unidos, una práctica que pone en riesgo tanto la economía formal como la seguridad de los automovilistas. De acuerdo con el gremio, esta actividad se intensificó tras el desabasto que afecta al sector desde inicios de este año.
Señalaron que muchas de estas llantas, adquiridas a bajo costo en el otro lado de la frontera, no cumplen con los estándares mínimos de seguridad y son utilizadas como refacción o incluso para renovar los cuatro neumáticos de un vehículo, sin que el conductor sepa el estado real del material. La mayoría de estos productos no cuentan con certificación de aduana y su vida útil es inferior a seis meses.

Además del riesgo en carretera, las llantas introducidas de manera ilegal también representan un problema ambiental. A diferencia de los importadores certificados, quienes deben presentar programas de reciclaje como parte del proceso aduanal, los que realizan este cruce clandestino no se hacen responsables de la disposición final, lo que multiplica los tiraderos clandestinos.
Activistas estadounidenses han señalado que durante las lluvias, miles de llantas abandonadas en la frontera terminan arrastradas por la corriente, afectando cauces y zonas naturales tanto del lado mexicano como del estadounidense. Aunque las autoridades han detectado estas prácticas incluso en tráileres, el cruce hormiga en autos particulares sigue sin freno.









