Se revisarán los protocolos y responsabilidades antes de tomar decisiones.
El alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, respondió a las exigencias de los dirigentes de la Canaco para cambiar a los mandos policiacos, luego de que se presentaran denuncias ante la Fiscalía General del Estado por un presunto abuso de elementos municipales.
El tema escaló tras la difusión de videograbaciones en redes sociales, donde se observó la detención del vicepresidente de la Canaco, Héctor Riveros, quien fue derribado y esposado por un agente.
Ante esto, el presidente del organismo empresarial, Olivado Paz, solicitó la destitución del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal, Alejandro Avilés, y del director de la Policía Municipal, David García.
Al respecto, Burgueño Ruiz sostuvo que se encuentra analizando los videos tanto del actuar del ciudadano como del agente involucrado para emitir un posicionamiento “objetivo”.

Subrayó que ninguna persona debe encarar o retar a la autoridad, pero también dejó claro que los policías no pueden exceder sus funciones, por lo que se revisarán los protocolos y responsabilidades antes de tomar decisiones.
El alcalde defendió el desempeño de la corporación al mencionar los resultados del último año, con más de 11 mil detenciones, incluyendo cerca de 4 mil 800 personas identificadas como generadoras de violencia.








