El lugar resulta un atractivo turístico en Medellín.
Un día después de haber cumplido 44 años, Pablo Emilio Escobar Gaviria, el entonces hombre más buscado en el mundo, fue tiroteado en el tejado de una casa, pero su historia no terminó ahí.
Tan sólo las 24 horas después de su muerte fueron una locura en varias ciudades de Colombia, principalmente en Medellín, de donde era originario Escobar.

El cementerio donde fue enterrado recibió a miles, incluyendo a un grupo de encapuchados que por algunas horas se llevaron el cuerpo y después a petición de la familia lo regresaron.
Los restos de este personaje se encuentran con varios de sus familiares, en un espacio que comparado con otros países como México no es tan ostentoso, pero sí con algunas diferencias al resto de las lápidas de este lugar.

Omar Carmona, es un abogado y tanatólogo, él se encargó de la preparación del cuerpo de Pablo Escobar, lo recuerda como si hubiera sido ayer.
Omar sacará una crónica de su experiencia en Amazon y pretende vender los derechos a quien se los compre para realizar una película sobre lo que generó la muerte de Escobar en Colombia.

A casi 30 años de la muerte de Escobar, su nombre sigue generando curiosidad entre los visitantes quienes no dejan de llegar a su tumba para tratar de conocer algo de su historia.
La versión oficial sobre la muerte de Pablo Escobar señala que fue un cuerpo élite de las fuerzas armadas y policíacas llamado «Grupo de Búsqueda» con apoyo de la DEA y el FBI estadounidenses los que dieron y terminaron con él.
Aunque múltiples versiones han surgido con los años, tal y como fue en vida, la muerte de este obscuro personaje en la historia de Colombia no ha dejado de ser un enigma.









