Las largas esperas representan tiempo improductivo que se traduce en pérdidas para trabajadores, empresas y comercios de la región.
Las largas filas para cruzar de Baja California a California continúan generando molestia entre miles de usuarios, quienes denunciaron esperas de entre cinco y hasta siete horas diarias, sin importar la hora en que intenten llegar a las garitas.
El secretario de Desarrollo Económico de Tijuana, Pedro Montejo Peterson, reconoció el problema, pero aseguró que la operación de los cruces corresponde al gobierno estadounidense. El funcionario agregó que la larga espera representa tiempo improductivo que se traduce en pérdidas para los trabajadores, las empresas y comercios de la región.

No obstante, el funcionario aclaró que la administración de las garitas y las medidas para agilizar el cruce son responsabilidad de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), por lo que las decisiones sobre la apertura de carriles, revisiones y ajustes operativos dependen exclusivamente de las autoridades estadounidenses.
Ante este panorama, representantes del sector empresarial insistieron en fortalecer el diálogo binacional para buscar soluciones, al considerar que las demoras afectan tanto a México como a Estados Unidos, entre ellas, la apertura de carriles adicionales, el monitoreo de los tiempos de cruce y la recomendación a los viajeros de consultar las condiciones de las garitas y utilizar horarios o puertos de entrada alternos cuando sea posible.








