La pequeña Camila falleció tras haber presentado vómito, fiebre y diarrea.
Su madre, Mary Jane Mendoza, explicó que luego de que su hija de tres años presentara esos síntomas, decidió llevarla al hospital en donde sólo le dieron gotas de paracetamol.
Horas más tarde la niña seguía enferma, por lo que nuevamente regresó al Hospital Comunitario del municipio Salinas en San Luis Potosí, ahí el doctor dijo que la pequeña había fallecido, supuestamente por deshidratación severa.

Durante el velorio, la madre de Camila aseguraba que podía ver a su hija mover los ojos, sin embargo, la familia pensaba que en ese momento no podía pensar con claridad, minutos más tarde, la abuela paterna vio lo mismo por lo que llamaron a una enfermera y al llegar confirmó que la niña aún estaba viva.
Ante este hecho pidieron una ambulancia para acudir de nueva cuenta al hospital, pero lamentablemente Camila falleció en el camino, de acuerdo con el segundo certificado de fallecimiento, la niña murió por edema cerebral, falla metabólica y deshidratación.
El fiscal general José Luis Ruiz Contreras adelantó que se tienen varias líneas de investigación para determinar si hubo negligencia médica, y por el momento se espera el resultado de la autopsia.










