Administración de Trump impondrá gravámenes de 25% a 50% a importaciones de aliados clave como medida de presión negociadora.
El gobierno estadounidense ratificó la implementación irreversible de nuevos aranceles a partir del próximo jueves 1° de agosto, afectando a socios comerciales como México, Canadá y naciones asiáticas. El secretario de Comercio Howard Lutnick descartó cualquier extensión del plazo, confirmando la postura inflexible de la administración Trump.
Los gravámenes oscilarán entre 25% para Corea del Sur y Japón, hasta 50% para Brasil y productos estratégicos como el cobre. México enfrentará tarifas del 30%, mientras proveedores textiles como Camboya (36%) y Bangladesh (35%) recibirán impactos diferenciados. La medida busca forzar acuerdos bilaterales bajo los términos de Washington, aunque Lutnick aclaró que las negociaciones podrían continuar post-implementación.

Analistas proyectan que estos aranceles podrían incrementar los costos anuales de los hogares estadounidenses en $2,400 dólares, según estimaciones del Yale Budget Lab. Sectores como automotriz eléctrico y construcción ya anticipan alzas por el impuesto del 50% al cobre. Mientras Trump negocia con la Unión Europea en Escocia, solo cinco naciones (incluyendo Reino Unido y Japón) han logrado pactos que mitigan los aranceles máximos.
La Casa Blanca justifica esta escalada como herramienta para corregir «prácticas comerciales desleales». Sin embargo, la medida revive tensiones del 2 de abril, cuando un anuncio similar provocó caídas bursátiles. Con el reloj en marcha, las economías afectadas preparan respuestas mientras evalúan el impacto en cadenas globales de suministro.








