El CEO de Meta declaró por primera vez ante un jurado, defendiendo la gestión de la plataforma, mientras padres de todo el país la acusan de priorizar ganancias sobre la seguridad infantil.
El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, testificó este miércoles en un tribunal de Los Ángeles en el marco de una demanda presentada por una joven identificada como «Kaley», quien acusa a Instagram y YouTube de diseñar intencionalmente funciones adictivas que dañaron su salud mental desde la infancia. Es la primera vez que Zuckerberg declara ante un jurado en un caso relacionado con el impacto de las redes sociales en menores.
Durante más de cinco horas de interrogatorio, Zuckerberg defendió que Meta ha gestionado la seguridad de los usuarios jóvenes «de manera razonable». Sin embargo, padres de familia que viajaron desde distintos puntos del país para presenciar el juicio denunciaron que la empresa «se aprovechó y explotó a sus hijos en nombre de las ganancias». Julianna Arnold, madre de una adolescente fallecida, afirmó que la intención de Meta era «aprovecharse de los adolescentes para obtener mayores ganancias».
La demandante, que comenzó a usar Instagram a los 9 años, sostiene que las funciones adictivas de la app le provocaron ansiedad, dismorfia corporal y pensamientos suicidas, además de sufrir acoso y extorsión sexual en la plataforma. Su abogado mostró documentos internos de Meta que estimaban que en 2015 más de 4 millones de usuarios de Instagram eran menores de 13 años, pese a la restricción técnica.
El abogado de Meta argumentó que los problemas de salud mental de Kaley se debían a su difícil vida familiar, no a las redes sociales. No obstante, el juicio podría sentar un precedente para cientos de demandas similares. Si el fallo es adverso, Meta y YouTube podrían enfrentar daños multimillonarios y verse obligadas a modificar el diseño de sus plataformas.








