El jugador fue multado por una construcción sin licencia ambiental de un lago artificial en su mansión.
Una fiscal brasileña fijó a Neymar da Silva Santos Júnior una multa de 16 millones de reales (3.3 millones de dólares) por violar normas ambientales al momento de construir su mansión en la costa sureste de ese país.
La Secretaría de Medio Ambiente de Mangaratiba constató infracciones ambientales en la obra de construcción de un lago artificial en la mansión del jugador a las afueras de Río de Janeiro, y aplicó cuatro multas.
Entre las irregularidades detectadas, figuran excavaciones prohibidas, captación de agua de un río sin autorización, el desvío del curso de unos riachuelos, un movimiento irregular de rocas y tierra, y el uso de arena de la playa cercana a la casa.
Además de la multa, el caso será investigado en la fiscalía general del Estado, la Policía Civil de la ciudad y la Procuraduría de Protección Ambiental estatal, entre otros órganos de control ambiental. El jugador tiene 20 días para apelar la sanción.
Hace unas semanas, las autoridades encontraron “varias infracciones medioambientales” en la mansión de Neymar, donde trabajadores estaban construyendo un lago artificial y una playa, por lo que acordonaron el lugar y ordenaron el cese de toda actividad; una decisión que Neymar incumplió, pues de acuerdo a vídeos publicados en internet, ofreció una fiesta días después.









