China y Rusia planean un proyecto similar para 2030.
La NASA ha recibido instrucciones de acelerar el desarrollo de un reactor nuclear en la Luna, con el objetivo de tenerlo operativo a más tardar en 2029.
La directiva, emitida por el administrador interino Sean Duffy, responde a preocupaciones sobre los planes de China y Rusia de instalar su propio reactor a mediados de la década de 2030 como parte de una base lunar conjunta.
El reactor deberá generar al menos 100 kilovatios de energía eléctrica, suficiente para abastecer aproximadamente 80 hogares estadounidenses, y ser capaz de soportar las extremas condiciones lunares, incluyendo noches que duran dos semanas terrestres. Esta tecnología es considerada crucial no solo para la exploración lunar, sino también para futuras misiones a Marte y la seguridad nacional espacial de Estados Unidos.
La medida forma parte de un cambio estratégico en la NASA, que bajo la administración Trump está reorientando recursos desde la investigación climática y sondas robóticas hacia misiones tripuladas y desarrollo de infraestructura espacial.
Sin embargo, expertos señalan que el ambicioso calendario podría chocar con retrasos en otros componentes clave del programa Artemis, como el módulo de aterrizaje lunar que desarrolla SpaceX.










