Funcionario dijo que el sitio es monitoreado de manera periódica.
El director estatal de Gestión Ambiental en Baja California, Leonardo Esparza, afirmó que no existe riesgo inminente de contaminación en las canchas deportivas que se ubican sobre la celda de confinamiento donde están enterrados residuos del antiguo sitio de Metales y Derivados, en la zona industrial de Otay en Tijuana.
Esto luego de que vecinos y activistas denunciaron supuestas nuevas perforaciones en la loza que cubre la estructura. El funcionario aseguró que las perforaciones señaladas “no son recientes”, sino orificios que ya existían y que están siendo reutilizados para el mejoramiento de las instalaciones.
El lugar operó como una recicladora de baterías hasta 1994, cuando fue clausurada por contaminar el suelo con más de 20 mil toneladas de desechos peligrosos.
Tras más de una década de presión de organizaciones civiles y coordinación entre México y Estados Unidos, el sitio fue remediado en 2008 mediante la construcción de una celda subterránea diseñada para contener los residuos, sobre la cual se instaló una cancha con el compromiso de evitar perforaciones que pudieran comprometer la estructura.

Leonardo Esparza sostuvo que la estructura fue diseñada con varias capas de protección y que el sitio es monitoreado de manera periódica. Señaló que los registros más recientes, correspondientes a 2024, muestran niveles de plomo dentro de los parámetros permitidos y descartó que exista contaminación en el agua potable de la zona.
El funcionario aseguró que las muestras expuestas por activistas corresponden al sistema de drenaje interno de la celda y no a la red de consumo, la cual dijo, es abastecida por la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT).







