Pasajeros estadounidenses del crucero MV Hondius bajo estricta vigilancia por hantavirus.

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Un ciudadano dio positivo y otros presentan síntomas leves tras su arribo a centros de cuarentena en Nebraska y Georgia.

Dieciocho residentes de Estados Unidos que viajaban en el crucero MV Hondius arribaron a territorio norteamericano para ser sometidos a un monitoreo riguroso tras confirmarse un brote de hantavirus en la embarcación. Entre los viajeros, uno ha dado positivo a las pruebas de detección, aunque permanece sin síntomas, mientras que otro presenta malestares leves.

El operativo de traslado, coordinado por agencias federales, derivó a dieciséis personas hacia un centro especializado de monitoreo en Nebraska y a dos más hacia oficinas de los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) en Georgia. Los pacientes en Atlanta presentan síntomas activos, por lo que han sido ingresados en unidades especializadas para el tratamiento de patógenos de alta consecuencia.

Brendan Jackson, director interino de la división de patógenos de los CDC, aclaró que la institución mantendrá una vigilancia de amplio espectro sobre cualquier síntoma respiratorio o congestión nasal entre los repatriados. A pesar de la detección de casos, las autoridades sanitarias enfatizaron que el riesgo de contagio para la población general en ciudades como Omaha o Atlanta es sumamente bajo.

El gobernador de Nebraska, Jim Pillen, aseguró que ninguna persona que represente una amenaza potencial para la salud pública podrá transitar libremente hasta cumplir con los protocolos de seguridad. Esta medida responde a que el brote involucra la cepa andina, la cual permite la transmisión entre humanos tras contactos cercanos y prolongados, a diferencia de otras variantes del virus.

 

Finalmente, las autoridades extendieron el monitoreo a otros ciudadanos estadounidenses que habían desembarcado previamente y regresado a estados como Texas, California y Arizona. El periodo de vigilancia se mantendrá activo hasta cumplir 42 días desde el último contacto de riesgo, siguiendo las recomendaciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud para prevenir la propagación de este brote iniciado en Sudamérica.