Director general denuncia irregularidades y separa a funcionarios
El derrame de hidrocarburos registrado en el Golfo de México a inicios de febrero tuvo como origen un oleoducto de 36 pulgadas del activo Abkatún-Pol-Chuc de Pemex, cuya fuga fue ocultada por personal operativo, reveló el director general de la petrolera, Víctor Rodríguez Padilla. La investigación se basó en el análisis de ocho bitácoras de embarcaciones que operaron en la zona y que inicialmente le fueron ocultadas.
Rodríguez Padilla detalló que el incidente fue detectado el 6 de febrero durante un sobrevuelo que identificó la presencia de hidrocarburo en el mar. Fue necesario esperar 48 horas para localizar el origen exacto de la emanación debido a la compleja red de ductos, y la válvula principal se cerró hasta el 14 de febrero, ocho días después de iniciada la fuga. El directivo denunció que la fuga fue negada sistemáticamente por áreas operativas, incluso cuando comenzaron a llegar arribazones de petróleo a las costas del Golfo de México en marzo.

Como resultado de las investigaciones, fueron separados de sus cargos el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, el coordinador de control marino y el responsable de derrames, quienes enfrentan procesos legales. Rodríguez Padilla presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
El director general subrayó inconsistencias entre la versión oficial que minimizaba el incidente y el gran despliegue de 11 barcos utilizados para contener y recuperar los hidrocarburos. También denunció el ocultamiento de al menos 350 metros cúbicos de agua oleosa recuperada. Pemex aseguró que continuará colaborando con las autoridades y reiteró su compromiso con la transparencia.









