Los escombros abandonados en calles y zonas periféricas de Tijuana deterioran la imagen de las colonias y, cuando obstruyen el paso, pueden provocar accidentes. Para facilitar su disposición adecuada, los constructores solicitan bancos de tiro: espacios autorizados para recibir, separar y manejar los residuos que quedan después de construir, remodelar o demoler.
Elmer Peña Ruvalcaba, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Tijuana, señaló que hacen falta al menos tres de estos sitios. Explicó que la extensión de la ciudad, las distancias y el tráfico dificultan los traslados. Contar con espacios distribuidos permitiría llevar los desechos a lugares regulados y recuperar materiales que todavía pueden aprovecharse.

Según Peña, acordaron con la diputada local Evelyn Sánchez Sánchez impulsar ante el Congreso una propuesta para obligar a los siete municipios de Baja California a contar con estos centros. El objetivo es facilitar el manejo de los residuos y reducir los tiraderos clandestinos que afectan el entorno de las comunidades.
La propuesta ya había sido presentada el 27 de agosto y fue turnada a la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable. Los constructores continuarán las mesas de trabajo con autoridades y otros sectores.









