La iniciativa busca mejorar el manejo de los residuos de construcción y reducir los tiraderos clandestinos.
En Tijuana, los residuos de construcciones, remodelaciones y demoliciones suelen terminar en sitios donde no deberían estar, afectando la imagen de las colonias y, en algunos casos, generando obstáculos que pueden representar un riesgo para peatones y automovilistas. Ante esta situación, el sector de la construcción plantea ampliar la infraestructura destinada al manejo de estos materiales.
Elmer Peña, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Tijuana, señaló que la ciudad requiere al menos tres bancos de tiro, es decir, espacios autorizados para recibir, separar y manejar adecuadamente los residuos de la construcción.

Explicó que las dimensiones de Tijuana, las distancias entre las zonas de trabajo y el tráfico complican el traslado de los escombros hacia sitios adecuados. Por ello, contar con puntos estratégicamente distribuidos permitiría reducir los recorridos y, al mismo tiempo, evitar que estos materiales sean depositados de manera clandestina.
La CMIC acordó con la diputada local Evelyn Sánchez impulsar ante el Congreso de Baja California una propuesta para establecer la obligación de que los siete municipios del estado cuenten con este tipo de centros. La iniciativa busca mejorar el manejo de los residuos de construcción y reducir los tiraderos clandestinos que terminan afectando a las comunidades.








