La reincidencia en comportamientos violentos pone en evidencia la necesidad de recibir tratamiento psicológico especializado.
La agresión de Danry Vásquez contra Rodolfo Amador durante el juego entre Toros de Tijuana y Acereros de Monclova reflejaría un serio problema para controlar impulsos violentos, consideró Jesús Almada, psicólogo especializado en deporte de alto rendimiento. El incidente fue condenado por aficionados y provocó la suspensión inmediata e indefinida del pelotero venezolano por parte de la Liga Mexicana de Beisbol.
El especialista recordó que Vásquez cuenta con un antecedente de violencia doméstica ocurrido cuando pertenecía a una organización de Grandes Ligas. En 2016 fue suspendido indefinidamente mientras se investigaba el caso y posteriormente quedó fuera de los Astros de Houston, mientras que dos años después la difusión del video de la agresión volvió a frenar su carrera profesional.

Almada consideró que la reacción del jugador de los Toros no puede ser vista únicamente como una pelea dentro del terreno de juego. Explicó que la reincidencia en comportamientos violentos pone en evidencia la necesidad de recibir tratamiento psicológico especializado, principalmente si Vásquez pretende obtener una nueva oportunidad dentro del deporte profesional.
El psicólogo señaló que años atrás presentó ante la Liga Mexicana del Pacífico una propuesta para implementar un programa permanente de salud mental dirigido a los peloteros. Sin embargo, aseguró que el proyecto fue rechazado por los propietarios de los equipos, quienes en ese momento no consideraron prioritaria la atención psicológica de los jugadores.









