Señalaron que los cortes de agua y energía eléctrica complican las actividades cotidianas y generan gastos adicionales.
Con un asador y una carnita asada como parte de su peculiar forma de manifestarse, un grupo de tijuanenses se reunió en la glorieta Cuauhtémoc, en la Zona Río, para alzar la voz ante la falta de agua, los apagones, el deterioro de las calles y la inseguridad. Mientras algunos participaron en esta convivencia, otros se sumaron a la protesta para exigir a las autoridades de los tres niveles de gobierno soluciones a los problemas que afectan a la ciudad.
Durante la movilización, los ciudadanos señalaron que los cortes de agua y energía eléctrica complican las actividades cotidianas y generan gastos adicionales por posibles daños a electrodomésticos y fallas en los sistemas de bombeo. Sue Valle, madre de familia, compartió que su vivienda permaneció cuatro días sin agua y que las interrupciones eléctricas la obligaron a desconectar sus aparatos para evitar afectaciones.

Los manifestantes también expresaron su preocupación por las condiciones de la infraestructura urbana y la falta de mantenimiento, especialmente ante la posibilidad de lluvias asociadas al fenómeno de El Niño. A estas problemáticas sumaron la inseguridad y el deterioro de distintos sectores de Tijuana, por lo que insistieron en la necesidad de atender las demandas de las colonias y dejar de postergar soluciones.
La movilización fue convocada por Ruta Independiente como una protesta pacífica y apartidista para reunir a familias y vecinos inconformes con la situación de la ciudad. Entre los asistentes estuvo Juan Ramírez, profesor jubilado, quien manifestó su desacuerdo con las decisiones de los gobiernos municipal, estatal y federal, así como con las políticas de recaudación. Los participantes hicieron un llamado a las autoridades para que escuchen a la ciudadanía y atiendan los problemas que afectan su calidad de vida.









