Sheinbaum reconoció los atrasos por problemas de sequía.
El presidente Donald Trump amenazó con imponer aranceles y sanciones comerciales contra México por no cumplir con el Tratado de Aguas de 1944, que establece el suministro de agua a Texas.
A través de redes sociales, Trump acusó a México de retener agua que pertenece a agricultores estadounidenses y advirtió sobre consecuencias económicas si no se regulariza el flujo pactado.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció los retrasos en las entregas, pero explicó que se deben a una sequía severa que ha afectado los niveles del Río Bravo durante los últimos cuatro años. La mandataria detalló que su gobierno presentó un plan técnico para cumplir gradualmente con el tratado, combinando envíos inmediatos con compromisos a futuro sujetos a la disponibilidad del recurso.

La Comisión Internacional de Límites y Aguas reporta que México ha entregado menos del 30% del volumen pactado desde 2020, situación que ha generado tensiones recurrentes. En 2020, agricultores mexicanos llegaron a tomar una presa para evitar el trasvase de agua a Estados Unidos, mostrando la sensibilidad del tema.
Pese al tono confrontativo de Trump, quien calificó a Sheinbaum como «una mujer fantástica», ambos gobiernos mantienen el diálogo. Equipos técnicos trabajan en soluciones conjuntas que incluyen proyectos de infraestructura compartida y mejor gestión de los recursos hídricos, mientras se prepara una reunión bilateral para el 20 de abril.








