Familias afectadas piden baños portátiles y suministro parcial mientras autoridades evalúan una reubicación.
Alrededor de 50 residentes de la calle Eridano en la colonia Sánchez Taboada protestaron por la falta de agua potable durante cinco días consecutivos, luego de que se cerraron las tuberías por el inminente riesgo de deslave en la zona.
La situación se agrava porque las pipas de agua no pueden ingresar debido al pavimento colapsado. Entre los afectados destaca el caso de Luz Elena García, usuaria de silla de ruedas, quien enfrenta graves dificultades para conseguir agua a 100 pesos por tambo.

Las autoridades anunciaron el cierre total de la calle Eridano a vehículos pesados y convocaron a una mesa de trabajo interinstitucional para buscar soluciones inmediatas, incluyendo una posible reubicación.
Mientras tanto, los vecinos exigieron al menos baños portátiles y suministro alternativo de agua. La delegada Teresa García confirmó que Protección Civil, CESPT y otras dependencias analizan medidas urgentes para las 30 familias afectadas.










