El fenómeno combina hielo, nieve y temperaturas extremas en el centro y este de Estados Unidos.
Una potente y extensa tormenta invernal afecta desde este viernes una vasta franja de Estados Unidos, desde el sur de las Montañas Rocosas hasta la costa atlántica. El Servicio Meteorológico Nacional ha emitido alertas para más de 170 millones de personas ante la combinación de lluvia helada, nieve y aguanieve que avanzará hacia el noreste durante el fin de semana.
La amenaza más crítica es la lluvia helada, que comenzó en Texas y promete acumular capas de hielo en cables y árboles. Este fenómeno representa un riesgo severo de cortes de energía generalizados, al tiempo que la demanda récord de calefacción presiona la red eléctrica nacional y provoca un aumento abrupto en los precios de la electricidad y el gas natural.

Las autoridades han emitido advertencias para evitar viajes no esenciales en las regiones afectadas, ya que las condiciones han interrumpido el transporte aéreo y terrestre. Se espera que el sistema climático persista durante varios días, con la posibilidad de nuevos aguaceros de hielo y nieve a su paso.
Los meteorólogos recomiendan a la población prepararse para apagones prolongados, abastecerse de suministros básicos y seguir de cerca los avisos oficiales. Este evento recuerda la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas ante fenómenos invernales extremos.








