El proyecto es viable jurídica y económicamente según el Estado.
La expropiación del club campestre de Tijuana va en serio y en caso de que ninguna autoridad judicial diga lo contrario se concretará en los próximos 15 días, aseguró el secretario de gobierno de Baja California, Amador Rodríguez Lozano.
El funcionario dijo que a la administración de Jaime Bonilla en realidad no le interesa conocer quiénes son los dueños porque la expropiación se basa en el bien común de la población para convertir el campo de golf en un centro recreativo.
Amador Rodríguez agregó que tienen contemplado pagar mil 230 millones de pesos a quienes acrediten la propiedad. Sobre el mantenimiento del predio una vez expropiado, mencionó que invertirán alrededor de 30 millones de pesos para adecuar el proyecto y alrededor de 5 millones para su mantenimiento.
¿Cómo sacarán esos recursos? El secretario dijo que venderán inmuebles del gobierno estatal y crearán una dependencia especial con presupuesto asignado para la conservación del complejo interactivo campestre.

Por último negó que haya un plan de expropiaciones o atentados contra la propiedad privada en Baja California o que se trate de un revanchismo político derivado del conflicto del gobernador Jaime Bonilla y el ex alcalde de Tijuana, Arturo González Cruz.
También aceptó que él fue miembro del club campestre pero que desde hace 7 años se salió del mismo porque le cobraban muy caro y realmente no iba o no disfrutaba de las instalaciones.









