Hospital israelí atacado y advertencias cruzadas marcan nueva escalada de tensión regional.
La Casa Blanca reveló que el presidente Donald Trump tomará una decisión sobre un eventual ataque a Irán en los próximos catorce días, en lo que representa la advertencia más concreta hasta ahora sobre una posible intervención militar. La portavoz presidencial Karoline Leavitt alertó que Teherán podría desarrollar un arma nuclear «en cuestión de semanas» si el ayatolá Jamenei lo ordena, mientras descartó que China planeé involucrarse en el conflicto.
La tensión alcanzó nuevos niveles cuando un misil iraní impactó un hospital en Beersheba, Israel, dejando 71 heridos, en lo que Irán calificó como ataque a objetivos militares cercanos. Horas después, otro proyectil cayó peligrosamente cerca de la sede de la Unión Europea en Tel Aviv, sin causar víctimas.

El embajador iraní ante la ONU, Ali Bahraini, aprovechó para instar a Europa a «frenar la impunidad israelí», mientras el primer ministro Benjamín Netanyahu advirtió que, aunque no es su objetivo, un «cambio de régimen» en Irán podría ser consecuencia natural de esta escalada.
El canciller alemán Friedrich Merz urgió moderación a Israel, pero las declaraciones de la Casa Blanca sugieren que Washington se prepara para posibles acciones decisivas. Analistas señalan que las próximas dos semanas podrían definir el curso de esta crisis, con el programa nuclear iraní como eje central y el fantasma de una guerra regional cada vez más presente.









