Las sanciones se derivan por no frenar el trabajo forzado.
La administración del presidente Donald Trump anunció la imposición de un arancel adicional del 10% a productos provenientes de 60 economías, entre ellas México, como parte de una acción comercial bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) justificó la decisión al considerar que estos países no aplican de manera efectiva prohibiciones a la importación de bienes producidos con trabajo forzado.
Se detalló que la investigación incluyó dos rondas de audiencias públicas, más de 2,100 comentarios ciudadanos y consultas a más de 45 gobiernos. México figura entre las naciones que enfrentarán esta tarifa adicional, junto con Canadá, Reino Unido, India, Malasia, Indonesia, Argentina, Guatemala, Honduras, El Salvador, Bangladesh y Pakistán, entre otros. El documento oficial señala que este grupo recibirá un arancel del 10%, inferior al 12.5% que se aplicará a otras economías investigadas.

El gobierno estadounidense precisó que algunos productos quedarán exentos para evitar afectaciones a las cadenas de suministro y al mercado interno, incluyendo materias primas indispensables, productos con oferta doméstica insuficiente y artículos cuyo arancel pudiera generar interrupciones económicas significativas. La decisión marca un nuevo capítulo en la política comercial de la administración Trump.
Ahora la atención estará en la respuesta del gobierno mexicano y en el posible impacto que estas medidas tendrán sobre el comercio bilateral y las cadenas de suministro de América del Norte.









